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Ficha micológica · Ecoturnava

Anthracobia spp. Anthracobia Boud., 1885

Copa del carbón / Anthracobia (nombre descriptivo)

Revisada el 22 de septiembre de 2026

Orden
Pezizales
Función ecológica
Saprotrofa pirófila / carbonícola post-incendio
Presencia territorial
Presencia local por verificar
Lamina-naturalista-del-coprino-entintado

Sinónimos

La ficha se mantiene a nivel de género, por lo que no existe una lista única de sinónimos. Como referencia, Anthracobia melaloma tiene como basiónimo Peziza melaloma Alb. & Schwein. y ha aparecido históricamente como Aleuria melaloma y Scutellinia melaloma. La sinonimia debe aplicarse especie por especie.

Nombres populares

No existe un nombre popular español estandarizado para el género. Puede emplearse de forma divulgativa 'copa del carbón' o 'pequeña copa pirófila', indicando siempre que son denominaciones descriptivas.

Descripción de la especie

Género de pequeños ascomicetos discoides o cupuliformes, generalmente anaranjados a amarillo-anaranjados, sésiles y gregarios. Los apotecios aparecen sobre sustratos quemados y presentan pelos externos pardos muy cortos, especialmente hacia el margen. La identificación a especie requiere microscopía y en determinados complejos puede beneficiarse de datos moleculares.

Identificación macroscópica

Sombrero

No presenta sombrero en sentido agaricoide. El cuerpo fructífero es un apotecio pequeño, primero cupuliforme y después discoide o aplanado. En el género suele medir pocos milímetros, aunque el tamaño exacto depende de la especie.

Himenio

Ocupa la cara superior del apotecio. Habitualmente es liso y presenta tonos amarillo-anaranjados, naranja o naranja rojizo. La superficie externa suele ser algo más pálida y porta células piliformes pardas, cortas y obtusas.

Pie

Ausente. Los apotecios son sésiles y se adhieren directamente al carbón, suelo mineral quemado o restos carbonizados.

Base, volva y estructuras

No presenta volva, anillo ni velo. La unión al sustrato es directa mediante la base del apotecio.

Carne

Muy fina, frágil y de consistencia cérea a membranosa. Sin relevancia culinaria.

Olor

No distintivo en las especies de referencia; en Anthracobia melaloma no se describe olor particular.

Sabor

No distintivo y no debe probarse con fines de identificación. El género carece de interés culinario.

Esporada

La esporada macroscópica no es un carácter de campo prioritario. Las ascosporas son hialinas; la morfología, dimensiones y contenido lipídico deben estudiarse al microscopio.

Microscopía

Obligatoria para determinación específica. El género se caracteriza por ascas operculadas, inamiloides y normalmente octospóricas; paráfisis esbeltas ensanchadas hacia el ápice; ascosporas elipsoidales, hialinas, lisas y habitualmente guttuladas; y pelos externos pardos, cortos y obtusos. En A. melaloma, como referencia, se han descrito ascosporas aproximadamente de 17–22 × 8,5–11 µm y ascas octospóricas de alrededor de 180–200 µm o mayores según la colección. Las medidas no deben extrapolarse automáticamente a otras especies del género.

Ecología, hábitat y fenología

Hábitat detallado

Carboneras, restos de hogueras, suelo forestal quemado, cenizas húmedas, carbón, madera carbonizada y suelo mineral expuesto tras incendios. Puede aparecer en antiguos pinares, robledales, encinares y otros bosques afectados por fuego; el árbol previo no actúa como hospedador micorrícico.

Época de fructificación

Principalmente durante los primeros meses y primeros ciclos húmedos tras incendios o quemas, con máximos condicionados por precipitación, humedad del sustrato, temperatura y persistencia del carbón. Para el IF Burgohondo, la prospección debe intensificarse durante el primer otoño-invierno y especialmente la primera primavera posterior.

Sustrato

Carbón vegetal, ceniza, suelo quemado, madera carbonizada y suelo mineral alterado por altas temperaturas.

Árboles asociados

Sin hospedador arbóreo específico. La asociación es con el sustrato quemado. En el seguimiento territorial deben registrarse, no obstante, la vegetación previa y superviviente: Pinus pinaster, Quercus pyrenaica, Quercus ilex y otras especies presentes en las parcelas afectadas.

Distribución territorial

El género está documentado en ambientes post-incendio de Europa y otras regiones. Anthracobia melaloma ha sido citada en la zona centro peninsular sobre restos de antiguas hogueras. En Gredos, Iruelas, Alberche y Tiétar debe tratarse como género objetivo de prospección post-incendio hasta disponer de voucher, microscopía y localidad verificable.

Evidencia territorial

Estado: Presencia local por verificar
Tipo de evidencia: Registros pirófilos regionales, sin cita abulense verificada
Fuente: Boletín Micológico de FAMCAL nº 13 (2018). Catálogo corológico de macromicetos de Castilla y León. Documenta Anthracobia melaloma sobre sustratos quemados en Castilla y León, con vouchers AVM/MA-Fungi. Esto apoya el contexto pirófilo regional, pero no demuestra todavía presencia en Gredos/Iruelas.
Revisión territorial: 2026-09-28

Comparación e identificación diferencial

Especies parecidas

Anthracobia melaloma; Anthracobia macrocystis; Anthracobia maurilabra; Anthracobia tristis; otras Anthracobia europeas; Tricharina spp.; Pyronema spp.; Scutellinia spp.; Pulvinula spp.; Peziza spp. post-incendio.

Claves de diferenciación

Apotecios muy pequeños, sésiles, naranja a amarillo-anaranjados, creciendo directamente sobre sustrato quemado; superficie externa con pelos pardos cortos y obtusos. A nivel específico son imprescindibles la forma y tamaño de ascosporas, estructura y longitud de los pelos, ascas, paráfisis y excípulo. La revisión europea de 2025 demuestra que la diversidad del género es mayor de lo supuesto y que persisten problemas dentro del complejo A. melaloma.

Usos, bioactividad y conservación

Uso culinario

Ninguno. Su valor es científico, ecológico y bioindicador, no gastronómico.

Toxicología

No se ha establecido un síndrome tóxico clínico específico para el género Anthracobia en la bibliografía biomédica revisada. La ausencia de un toxidrome conocido no implica aptitud alimentaria. No se recomienda el consumo, y los cuerpos fructíferos procedentes de cenizas o suelos quemados pueden crecer en sustratos con composición química muy variable.

Propiedades medicinales y bioactividad

No existe evidencia clínica que permita considerar Anthracobia spp. un hongo medicinal. Sin embargo, Anthracobia melaloma ha sido estudiada bioquímicamente porque produce ascopyrone P, un metabolito secundario con actividad antibacteriana y antioxidante in vitro. Además, de una cepa endófita identificada como Anthracobia sp. se aislaron los poliquétidos anthracobic acids A y B, que mostraron actividad antimicrobiana. Estos hallazgos son farmacológicos y experimentales, no una indicación para consumo ni automedicación.

Compuestos bioactivos estudiados

Ascopyrone P (APP), ascopyrone M como intermediario metabólico, 1,5-anhidro-D-fructosa en la vía metabólica estudiada en A. melaloma, y anthracobic acids A y B aislados de una cepa de Anthracobia sp. Los datos corresponden a especies o cepas concretas y no deben extrapolarse a todo el género.

Nivel de evidencia medicinal

Experimental e in vitro. La actividad antibacteriana y antioxidante de ascopyrone P y la actividad antimicrobiana de anthracobic acids A y B se han estudiado en laboratorio. No existen ensayos clínicos que demuestren eficacia terapéutica del consumo de Anthracobia, y tampoco existe una recomendación medicinal establecida.

Etnomicología y usos tradicionales

No se ha documentado un uso tradicional relevante. Su interés actual es fundamentalmente ecológico, taxonómico y bioquímico.

Conservación

Su principal valor es ecológico y científico como componente de la sucesión post-incendio. Evitar destruir de forma innecesaria colonias durante las primeras fases de recuperación. En parcelas de seguimiento, minimizar pisoteo y alteración del sustrato y recolectar solo una fracción representativa para voucher y microscopía.

Relación con el fuego

Relación directa y prioritaria. Anthracobia es uno de los géneros pirófilos clásicos. Su fructificación se asocia estrechamente a carbón, cenizas y suelo quemado, y diferentes estudios la incluyen entre los colonizadores tempranos de ecosistemas forestales después del fuego. Para el IF Burgohondo constituye un grupo objetivo de prospección y seguimiento de la sucesión fúngica.

Observaciones

La revisión europea publicada en 2025 describió nuevas especies y señaló que todavía quedan problemas taxonómicos en el complejo de A. melaloma. Esta circunstancia respalda mantener la entrada territorial como Anthracobia spp. hasta obtener material bien documentado. A. melaloma se utiliza únicamente como modelo morfológico y bioquímico de referencia.

Transparencia editorial

Fuentes, evidencia y revisión

Última revisión editorial September 22, 2026

Referencias consignadas en esta ficha

  1. Species Fungorum · Anthracobia melaloma, nombre actual y clasificaciónAscomycete.org 2025 · revisión de las especies europeas de AnthracobiaMycologia 2020 · hongos pirófilos tras incendios y linajes crípticos de AnthracobiaBBA 2004 · vía de ascopyrone P en Anthracobia melalomaJournal of Applied Microbiology · actividad antibacteriana de ascopyrone PChemistry & Biodiversity · anthracobic acids A y B de Anthracobia sp.
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